Andy Shonbaum: “Muchos golfistas pueden bajar varios golpes sin cambiar el swing”
Bajada
No eligió el camino profesional, pero sigue compitiendo al máximo nivel amateur. En una charla profunda con El Fantasma del Golf, Andy Shonbaum habló de práctica, estrategia, decisiones, fitting, presión y de una idea que puede cambiar el juego de muchos aficionados: conocer mejor sus propias limitaciones.
El golf que va mucho más allá del score
Hay jugadores que hablan de técnica.
Otros hablan de resultados.
Y están los que hablan de golf.
En la conversación que compartiremos completa el próximo 4 de junio a las 18 horas en el canal de YouTube de El Fantasma del Golf, Andy Shonbaum dejó algo mucho más valioso que una lista de consejos técnicos: una forma de entender el juego.
Una mirada construida después de toda una vida alrededor del golf.
Desde aquel chico que empezó a jugar a los cuatro años siguiendo los pasos de su padre hasta el competidor amateur que hoy representa a la Argentina en algunos de los torneos más importantes del continente.
Pero curiosamente, su historia también está marcada por una decisión poco habitual.
La decisión de no hacerse profesional.
El camino que eligió
Luego de su etapa universitaria en Estados Unidos, Shonbaum tuvo la posibilidad de intentar una carrera profesional.
No lo hizo.
La decisión fue consciente.
Prefirió construir su vida en Argentina y encontrar un equilibrio entre la competencia, la familia, el trabajo y el disfrute del juego.
Lejos de sentirlo como una renuncia, lo describe como el escenario ideal.
Competir fuerte cuando toca competir.
Entrenar cuando hace falta.
Y seguir disfrutando del golf como una pasión.
Quizás por eso su mirada resulta tan cercana para el golfista amateur.
Porque entiende la exigencia de la alta competencia, pero también conoce las limitaciones de tiempo que impone la vida cotidiana.
La práctica que cambió todo
Uno de los momentos más interesantes de la charla aparece cuando habla de su evolución junto a su coach, Pepa.
Al regresar de Estados Unidos, Andy atravesó una transformación importante de swing.
Pero el cambio más profundo no estuvo solamente en la técnica.
Estuvo en la manera de practicar.
“Antes tiraba millones de pelotas.”
Hoy piensa distinto.
La calidad reemplazó a la cantidad.
Menos golpes.
Más intención.
Más objetivos.
Más simulación de cancha.
Más práctica parecida al juego real.
Una enseñanza enorme para cualquier amateur que suele medir una buena sesión por la cantidad de pelotas consumidas.
El consejo que puede bajar handicaps
Si hubiera que quedarse con una sola recomendación de toda la entrevista, probablemente sería esta.
Medir las distancias reales.
No las que creemos.
Las que realmente hacemos.
Según Shonbaum, muchos jugadores de hándicap medio o alto podrían bajar varios golpes simplemente entendiendo cuánto vuelan de verdad sus palos.
Porque la mayoría de los errores estratégicos empiezan ahí.
En una distancia mal calculada.
En un palo elegido desde la ilusión y no desde la realidad.
A partir de ese autoconocimiento aparece algo todavía más importante.
La gestión de la dispersión.
Saber hacia dónde fallamos.
Qué errores repetimos.
Y qué zonas debemos evitar.
El golf se juega más con decisiones que con swings
Hay una frase que atraviesa toda la conversación.
Los errores de ejecución molestan.
Los errores de decisión duelen más.
Porque son evitables.
Andy sostiene que muchos golfistas pueden mejorar considerablemente sin modificar su técnica.
Simplemente tomando mejores decisiones.
Jugando más hacia la parte amplia del green.
Dejando de atacar banderas innecesarias.
Aceptando que el golf no siempre premia la agresividad.
Una mirada que conecta directamente con la realidad del jugador de fin de semana.
Porque la mayoría de las veces el problema no es el swing.
Es la estrategia.
La lección de los grandes torneos
La experiencia en el Latin America Amateur Championship y en la Copa Andes también dejó aprendizajes.
La presión.
La preparación.
La concentración.
La capacidad de recuperarse de los errores.
Shonbaum reconoce que los grandes escenarios lo ayudaron a madurar como competidor.
Pero también recuerda situaciones donde una simple desconcentración terminó costando golpes importantes.
Otra vez aparece la misma idea.
No siempre gana quien pega mejor.
Muchas veces gana quien toma mejores decisiones durante más tiempo.
Tecnología sí. Dependencia no.
Otro tema interesante fue el fitting y la tecnología.
Andy utiliza herramientas modernas, trabaja con datos y realiza fittings de manera metódica.
Pero también reivindica algo que muchos jugadores sienten.
El golf necesita conservar una parte de intuición.
De sensación.
De “potrero”.
Para él, la tecnología es una ayuda extraordinaria siempre que no reemplace la capacidad del jugador de entender lo que está sintiendo.
El equilibrio parece ser la palabra clave.
Por qué seguimos jugando
Tal vez el mejor momento de toda la charla no tenga relación con un torneo.
Ni con un swing.
Ni con un palo.
Tiene que ver con todo lo que el golf genera alrededor.
Las amistades.
Los viajes.
Las oportunidades.
Las conversaciones.
Los recuerdos.
Las experiencias compartidas.
Porque después de tantos años, Andy sigue encontrando en el golf mucho más que un deporte.
Y probablemente ahí esté la razón por la que tantos aficionados siguen enamorados de este juego.
Aunque a veces hagan triple bogey.
Aunque fallen putts cortos.
Aunque prometan dejarlo cada domingo.
Porque el golf siempre termina devolviendo algo mucho más grande que el score.
La entrevista completa
La conversación completa con Andy Shonbaum estará disponible en el canal de YouTube de El Fantasma del Golf el próximo 4 de junio a las 18 horas.
Una charla sobre competencia, práctica, estrategia, tecnología, presión y, sobre todo, sobre lo que el golf puede aportar a una vida.
