Los datos de un medidor de lanzamiento confirman una obsesión: el drive por sobre todo
Un relevamiento de Shot Scope sobre el uso de su medidor de lanzamiento LM1 reveló que el driver es el palo más utilizado en las sesiones de práctica, muy por delante del resto del bolso.
Cuando un golfista tiene en sus manos un medidor de lanzamiento, la pregunta que más quiere responder es casi siempre la misma: ¿cuánto le pega al driver? Así lo confirma un análisis de datos reales publicado por MyGolfSpy, que tomó información de usuarios del LM1, el dispositivo de Shot Scope.
Según ese informe, el driver representa el 19 por ciento de todos los golpes registrados durante una sesión de práctica, más que cualquier otro palo del bolso. Un número que no sorprende a nadie que haya pisado un campo de práctica: la fantasía de ganar distancia con la madera 1 sigue siendo, lejos, la más popular entre los aficionados.
El planteo de MyGolfSpy, sin embargo, no se queda en la anécdota estadística. El medio estadounidense sostiene que esa obsesión por el drive esconde una oportunidad desaprovechada: gran parte de los golpes de una vuelta real se juegan con el resto de los palos, especialmente en el juego corto, y sin embargo los datos muestran que los golfistas no destinan un tiempo proporcional a medir y entender esos golpes con la misma tecnología que usan para perseguir metros con el driver.
La conclusión que se desprende del análisis es sencilla: si el objetivo es bajar el score, medir wedges, hierros y approach shots con la misma dedicación que se le pone al drive podría tener un impacto mayor en la tarjeta que unos metros más de distancia en la salida.
Foto: Stefanschenkon / Wikimedia Commons (CC0)
Fuente: MyGolfSpy
