Hernán Rey: «Que un 9 de hándicap apunte a la bandera es una utopía»
Hernán Rey entrena a jugadores del PGA Tour, es embajador de Trackman, analista de ESPN y dirige su academia en Orlando. En la charla con Javier Vijande Penas en El Fantasma del Golf dejó una idea que le cambia la cabeza a cualquier amateur: la mayoría de los golpes que perdés no se arreglan con el swing, sino con mejores decisiones. Estos son sus cinco consejos para el golfista de todos los sábados, y lo que piensa de la tecnología y del deporte juvenil.
1. No apuntes a la bandera: jugá con tu dispersión
El amateur juega cada tiro como si fuera a salir perfecto. Hernán propone pensar distinto: si pegaras 100 veces el mismo hierro, las pelotas formarían un cono, como los perdigones de una escopeta. No sabés cuál de esos 100 tiros te va a salir.
«Un 9 de hándicap, desde 150 yardas, tiene una dispersión promedio de casi 20 metros para un lado o para el otro. Que un 9 de hándicap apunte a una bandera es una utopía».
La consecuencia práctica: si la bandera está a la izquierda, mové todo tu cono hacia la derecha. Cualquier pelota en el green ya es un buen tiro. Y si hay agua corta, la madera 3 al green casi nunca es la decisión correcta.
PROBALO VOS
¿Apuntar a la bandera o al medio del green?
Elegí tu hándicap, la distancia y dónde está la bandera. El simulador tira 100 pelotas con tu dispersión y te muestra cuántas quedan en el green según a dónde apuntes.
Puntos rojos: apuntando a la bandera. Puntos dorados: apuntando al medio. Simulación orientativa, a partir del dato de Hernán Rey (un 9 de hándicap dispersa casi 20 metros para cada lado desde 150 yardas); cada jugador tiene su propia dispersión.
2. Para bajar de 90, sacá los números grandes
La cuenta de Hernán es simple: si nunca errás por el lado malo, no tenés golpes de penalidad desde el tee y no hacés tres putts, es casi imposible no bajar de 90. Aunque no aciertes un solo green.
«Este juego se trata de evitar errores. El golf es de quien falla mejor».
Lo mismo pasa en la élite: según contó, dos jugadores del PGA Tour que pegan prácticamente igual pueden terminar uno en el top 10 de la FedEx Cup y el otro sin tarjeta, solo por los objetivos que eligen. Y Scottie Scheffler, dice, es mejor que el resto por sus peores tiros, no por los mejores.
3. Cada salida tiene un contexto
En el range pegamos catorce drivers iguales. En la cancha, cada hoyo tiene un lado bueno y un lado malo. Hernán recomienda decidir antes de cada salida de qué lado del tee pararse y qué efecto pegar según dónde está el problema y el viento, y aceptar que a veces un bogey en un hoyo difícil no es una catástrofe.
«El tiro de salida determina qué tan alto va a ser tu score alto, y el green determina qué tan bajo va a ser tu score bajo».
4. Una hora por semana: cómo usarla
Para el que juega los sábados con amigos y practica una hora a la semana, el consejo empieza por una clase para tener un diagnóstico y no entrenar algo equivocado. Después, la hora se divide así:
- Media hora de técnica, como una bailarina que aprende un paso nuevo: toda la atención en el gesto, sin importar a dónde va la pelota.
- Media hora de juego: resumir el cambio a una sola sensación y responder a lo que hace la pelota.
Y un ejercicio que usaba Francesco Molinari con su entrenador: tandas de 5 pelotas. Las dos primeras, 100% técnicas. Las dos siguientes, mitad técnica y mitad resultado. La última, como en un torneo: lo único que importa es que la pelota salga como querés.
«En la cancha jugás con lo que tenés. Si estás pensando en más de una cosa, ya es contraproducente».
Su consejo de fondo para el 20 de hándicap: entendé por qué la pelota hace lo que hace. No es lo mismo un slice por la cara abierta que uno por pegarle con el taco, y sin entender el vuelo de la pelota no sabés qué estás corrigiendo.
5. Fitting: el palo como un zapato a medida
Para Hernán, que trabajó en un centro de fitting, usar palos que no son para tu swing es como caminar con un zapato que no te queda. Sus recomendaciones:
- Hacé el fitting cuando estás pegando bien, no en medio de una mala racha.
- Si sos 20 de hándicap, no uses hierros de hoja: date margen. Hoy los que más perdonan también son lindos.
- La vara es el motor del palo: usá la más dura que puedas mover. Te da menos dispersión.
Trackman, explicado fácil
Hernán es embajador de Trackman y le saca el miedo a la tecnología: «bien entendida, es para simplificar». La compara con una resonancia magnética: tener la máquina no alcanza, el valor está en saber interpretarla. Según él, la mayoría de los entrenadores usa apenas el 5% de lo que mide.
Un dato para entender la dispersión: lo ideal es que la trayectoria del palo (el path) se mueva dentro de unos 2 o 3 grados, hacia adentro o hacia afuera. Más allá de eso, el cono de dispersión se agranda. Y con el driver manda más la cara del palo, mientras que con los hierros cortos pesa más la trayectoria: por eso el slice aparece más con el driver que con los wedges.
«No hay un modelo de swing. Si le cambiaban el swing a Scheffler por estética, lo arruinaban. Cada jugador tiene su ADN y su receta».
Padres y chicos: el proceso, no el resultado
La charla arrancó por un posteo de Hernán sobre los padres de deportistas jóvenes. Su mensaje: la probabilidad de que un junior llegue al PGA Tour o a la LPGA es menor al 0,1%, y vio a muchas promesas terminar peleadas con sus padres. «La mentira más grande es creer que la felicidad está después del éxito deportivo».
«Te quiero porque sos mi hijo, no porque sos bueno. Las presiones tienen que estar en los procesos, nunca en los resultados».
Un último consejo: cuidado con Instagram
«Todo lo que ves es verdad, pero hay que ver cuándo aplica», advierte. Un ejercicio que le sirve a un jugador puede exagerar el defecto de otro. Antes de probar un drill que viste en redes, consultalo con tu profesor.
La charla completa, con su mirada sobre el deporte juvenil, Trackman explicado fácil y el ADN de cada jugador, está en el video. Hernán tiene además su academia online en hernanreygolf.com.
