Rafael Echenique: lo que aprendió al lado de Jim McLean y por qué el profesor tiene que ser un detective
Se viene · Charla con Rafael Echenique (3 de 3)
Hace casi dos años Rafael Echenique dejó la competencia diaria para dar clases en la Jim McLean Golf School, en Miami. Todos los lunes a las siete y media hay reunión de instructores, y la primera, confiesa, le dio más nervios que el tee del 1 del US Open.
Los fundamentos, según Jim
La idea que más lo marcó: los fundamentos del golf son lo que hacen los 100 mejores jugadores del mundo. Un grip “perfecto” o apuntar perfecto no son fundamentos, porque no todos los mejores los tienen. Pegarle con el centro del palo, sí.
“Cuando viene el alumno hay que ser un detective. Tenés que olfatearlo desde que te sacás la gorra para saludarlo.”
En la escuela reparten la enseñanza en cuatro partes iguales: juego corto, full swing, estrategia y juego mental. Y a los alumnos que solo quieren pegarle al driver les cuesta muchísimo llevarlos al putting green, donde están casi todos los golpes que se pierden.
Jugó con palos de mujer hasta los 16
Fue por consejo de Santiago Zavala Rodríguez, que lo acompañó antes de su primer Mundial: con palos que podía mover, el swing no se le deformaba. En la charla completa explica qué números del Trackman le alcanzan a un amateur y qué le dijo Ian Poulter en un jacuzzi en Corea.
Seguilo en Instagram: @echeniquerafa. Estas charlas son posibles gracias a Campra, Machi, OLI & CO. y Golf Solutions.
