Furyk admite las «falencias» del equipo estadounidense en la Ryder Cup y promete un cambio de rumbo
El capitán del equipo de Estados Unidos para la Ryder Cup 2027 reconoció los problemas en el formato de foursomes y aseguró que su gestión preparará al equipo como nunca antes de la cita en Adare Manor.
Jim Furyk no esquivó la pregunta incómoda. En la conferencia de prensa «Year to Go» (a un año de la Ryder Cup 2027), el capitán estadounidense fue consultado directamente por el pobre rendimiento de su equipo en la modalidad de foursomes (o alternate shot) en los últimos torneos por equipos, y no dudó en reconocer el problema.
Los números que le mostraron son contundentes: en las últimas dos ediciones de la Ryder Cup, Europa le ganó esa modalidad a Estados Unidos por 13 a 3. Y en las últimas dos Presidents Cup, el equipo Internacional se impuso 13 a 5 ante los estadounidenses en foursomes. Furyk admitió conocer bien esas cifras, ya que las vivió en los últimos cuatro torneos por equipos que le tocó disputar.
Según informó Golf.com, el capitán no se quedó solo en el diagnóstico. Furyk fue autocrítico con el rol de los capitanes estadounidenses, a quienes consideró responsables de no preparar de manera adecuada a sus jugadores para ese formato específico. «Planeo hacer algunos cambios», afirmó, y prometió exigirle al equipo una preparación superior a la de cualquier selección estadounidense anterior, de cara a Adare Manor, el campo irlandés que albergará la Ryder Cup en septiembre de 2027.
El capitán remarcó que la clave pasa por el trabajo previo al torneo y por una lógica de equipo que trascienda a los doce jugadores que finalmente compitan. Habló de generar un programa a largo plazo, con los veteranos guiando a las nuevas generaciones de golfistas norteamericanos que pelean por un lugar en el equipo.
Consultado sobre cómo arma las parejas, Furyk explicó que se apoya en un cuerpo técnico amplio: confía en el trabajo analítico del equipo y en la experiencia de sus vicecapitanes, Justin Leonard y Stewart Cink, aunque remarcó que la decisión final de las duplas siempre recae en él.
La charla también dejó un costado positivo para Estados Unidos: el juego individual. Pese a las dificultades en foursomes, el equipo norteamericano ganó los singles por 9.5 a 2.5 en la última Presidents Cup, camino al título, y por 8.5 a 3.5 en la Ryder Cup anterior, aunque en esa ocasión no alcanzó para revertir la serie. Furyk explicó que el verdadero problema está en el arranque de ambos torneos: recordó que en Bethpage el equipo llegó a estar siete puntos abajo tras las primeras jornadas, y que en Medinah la desventaja fue de tres puntos, un pozo que ni el buen juego de singles del domingo alcanza a revertir.
Fuente: Golf.com
