El hoyo 16 de Port Royal fue el verdugo de la ronda 1 en Bermuda
Mientras el campo del Butterfield Bermuda Championship cedió más de dos golpes bajo par en promedio, un par 3 corto se convirtió en la pesadilla de la jornada inaugural.
La primera ronda del Butterfield Bermuda Championship, que se disputa en Port Royal Golf Course, en Southampton, dejó un campo generoso: el promedio general fue de 2,53 golpes por debajo del par. Pero en medio de esa fiesta de birdies hubo un hoyo que se resistió a la tendencia y terminó siendo, por lejos, el más castigador de la jornada. Así lo reflejan los datos hoyo por hoyo relevados por DataGolf y analizados por El Fantasma del Golf.
El par 3 que rompió la lógica del día
El hoyo 16, un par 3, jugó en promedio 3,27 golpes, es decir 0,27 por encima del par. Puede sonar a poco, pero en un campo donde casi todos los hoyos entregaron scores bajos, esa diferencia lo deja como el más difícil de los 18. La estadística de resultados lo confirma: apenas 10 jugadores hicieron birdie, mientras que 30 se fueron con bogey y 6 terminaron con doble bogey o peor, un reparto que lo distingue claramente como el hoyo más duro de la tarjeta.
Un par 4 corto que también exigió precisión
El segundo hoyo más complicado fue el 4, un par 4 que promedió 4,11 golpes (+0,11 respecto del par). A diferencia del 16, acá hubo más margen para el ataque: 18 jugadores firmaron birdie. Pero el castigo también fue alto, con 27 bogeys y 2 dobles bogeys o peor. La combinación de birdies altos y bogeys altos sugiere un hoyo de riesgo-recompensa, donde la diferencia entre un buen golpe y uno errado se paga cara.
El otro par 3 que no cedió terreno
El tercer hoyo más duro fue el 13, también un par 3, con un promedio de 3,10 golpes (+0,10). Ahí la cantidad de birdies (10) empató casi en espejo con los bogeys (18), y solo 2 jugadores terminaron con doble bogey o peor. Es un dato interesante: entre los tres hoyos más difíciles del día, dos son pares 3. En un campo donde el resto del recorrido entregó tantas chances de birdie, estos tres hoyos aparecen como los únicos tramos donde el score promedio se mantuvo por encima del par.
El contraste: los pares 5 como fiesta de birdies
Del otro lado de la tabla, los hoyos 17 y 7, ambos pares 5, fueron el paraíso de la ronda. El 17 promedió 4,24 golpes, 0,76 por debajo del par, con 71 birdies y apenas 2 bogeys, sin ningún doble bogey o peor. El 7 no se quedó atrás: 4,30 de promedio (-0,70), con 80 birdies, la mayor cantidad entre los hoyos relevados, y solo 4 bogeys. Ese contraste es la clave para entender la ronda: mientras los pares 5 se convirtieron en autopistas de birdies para buena parte del campo, los pares 3 cortos del 13 y el 16 funcionaron como los únicos frenos reales a la hora de hacer tarjeta.
Qué mirar en la ronda 2
Con un campo que entregó tantos birdies en los pares 5, la diferencia en el liderazgo probablemente se termine definiendo en esos tres hoyos complicados: el 16, el 4 y el 13. Vale la pena seguir de cerca cómo evolucionan esos promedios en la segunda vuelta: si el 16 vuelve a sumar bogeys por encima de los birdies, se confirmará como el verdadero filtro del campo en Bermuda, mientras que los pares 5 seguirán siendo la vía rápida para quienes busquen meterse en la pelea por el título.
Fuente: DataGolf
