El legado verde del US Open: cómo Shinnecock Hills ayuda a las canchas públicas de su región
Tras la edición 2026 del US Open, la USGA extiende su programa de asesoramiento agronómico a cuatro campos municipales de Long Island, continuando una iniciativa que ya benefició a canchas públicas en San Diego, Los Ángeles y Pittsburgh.
El US Open 2026 en Shinnecock Hills quedó en la memoria por el triunfo de Wyndham Clark, que lideró de punta a punta pero sufrió hasta el último hoyo para quedarse con su segundo título nacional por apenas un golpe sobre Sam Burns. Sin embargo, el impacto del major no se agotó en la competencia: según informó Golf.com, la USGA puso en marcha una iniciativa de alcance comunitario que dejará beneficios concretos en el condado de Suffolk, en Long Island, mucho después de que se guardara la Copa.
En colaboración con el club anfitrión y la Asociación de Golf Metropolitana de Nueva York, la USGA destinará recursos de su sección técnica (Green Section) a cuatro campos municipales de la zona: Indian Island Country Club en Riverhead, Santapogue Creek Golf Course en West Babylon, Timber Point Golf Course en Great River y West Sayville Golf Course. El objetivo, en palabras del CEO de la USGA, Mike Whan, es generar «un impacto que se extiende mucho más allá de la semana del campeonato».
La ayuda llega a través del programa de servicios de consultoría de campo, uno de los cinco ejes de trabajo de la Green Section, que desde hace más de 75 años asesora a clubes de todo Estados Unidos en manejo de césped, optimización de presupuestos y mejora de la experiencia del jugador. Lo novedoso es que, desde 2021, esta asistencia se ofrece sin costo o a tarifas muy reducidas a canchas públicas cercanas a las sedes del US Open, como parte de ese compromiso comunitario.
El antecedente surgió en Torrey Pines, cuando los campos municipales de Balboa Park y Mission Bay, en San Diego, recibieron el apoyo. En 2023, con el US Open en Los Angeles Country Club —también ganado por Clark—, la beneficiaria fue Maggie Hathaway GC, una cancha pública de nueve hoyos par 3 que acababa de reabrir tras una restauración completa. El año pasado, en Oakmont, el programa alcanzó a tres campos de Pittsburgh: Bob O’Connor, North Park y South Park.
En Suffolk County, un equipo de agrónomos liderado por Elliott Dowling, director de la región Este de la Green Section, visitó las cuatro canchas junto a otros especialistas para detectar necesidades puntuales. Cada campo presentó un desafío distinto: Timber Point, diseño de la época dorada firmado por Harry Colt y C.H. Alison, evalúa recuperar su trazado original de 18 hoyos; West Sayville pidió ayuda con control de malezas y arbolado; Santapogue Creek enfrenta el avance del agua salada sobre sus fairways por la suba del nivel del mar; e Indian Island se concentró en mejorar sus greens al menor costo posible.
Dowling explicó que las visitas se desarrollan con la misma dinámica que con cualquier otro cliente del programa, sin una agenda propia más allá de atender las necesidades de cada club. Jesse Johnson, supervisor de Indian Island con 25 años en los parques del condado, contó que la visita llegó días después de una tormenta con vientos de alrededor de 130 km/h que derribó árboles y cortó la energía, y destacó la utilidad de los consejos recibidos sobre aireación y manejo del agua.
Foto: William Merritt Chase / Wikimedia Commons (Public domain)
Fuente: Golf.com
